Guadilla de Villamar es una localidad española situada en la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León, comarca Odra-Pisuerga, municipio de Sotresgudo.

Acercarsen a la historia de Guadilla de Villamar requiere  por parte del que escribe y del lector, un puntito de comprensión e imaginación. Un pequeño núcleo de población, establecido en los inicios de la Tierra de Campos, sin especiales valores estratégicos, carente de figuras militares, políticas o de hombres de prestigio, presenta dificultades para pretender hacer historia sobre él.

Lo sabe el “bubillo inquieto” y debe tenerlo en cuenta  a la hora de abordar esta pequeña tarea. Por eso tampoco sueña con grandes pretensiones. Pero también se da cuenta de que el terreno que ha sobrevolado desde su infancia tiene una larga historia, más allá de la que nos ofrecen los papeles y los libros. Y sabe que el pequeño valle del arroyo de Fuentefradas guarda una vida más que milenaria rica en trabajos, sudores y desvelos diarios de sus gentes por seguir adelante; una vida no menos rica en tradiciones y cultura  hechas a la medida de ese mismo valle. Y acepta el reto de contarla a su manera y exponerla a cualquier amigo bubinauta, que tenga a bien acercarse a estas páginas

 

 

 

Datos Generales

Se ubica en las altiplanicies bordeadas por los ríos Odra y Pisuerga, constituyendo una de las últimas poblaciones de esta provincia en su límite con la de Palencia. Las estribaciones de la Cordillera Cantábrica finalizan con los farallones de Peña Amaya y otros de parecidas características como las "loras" de Humada y Los Ordejones. A partir de ahí se inician hacia el Sur las llanuras de Castilla en una sucesión interminable de colinas, llanuras y ligeros valles. En uno de ellos se asienta el pueblo de Guadilla.

 

Referencias históricas

La primera referencia documental aparece en el año 969, nombrada como Bobadiella (boyada) en la refundación que hizo Fernán González del monasterio de Rezmondo.

El apellido se refiere a un despoblado conocido como Villa Amar, Aimara o Amara.

Guadilla pudo haber formado parte de las "comunidades de aldeas", constituidas por campesinos libres, coordinados por alguna persona más destacada del grupo, conformando de esta manera una estructura elemental de funcionamiento, que pronto dio paso al tradicional concejo de los pueblos de Castilla y de cuyos miembros sabemos positivamente que a comienzos del s. XII asistieron al amojonamiento del desaparecido pueblo de Grajalejo junto con otros de las villas circundantes, como Villamar y Sandoval.

Este lugar perteneció a la Jurisdicción de Villadiego del Partido de Villadiego, una de las catorce que formaban la Intendencia de Burgos, durante el periodo comprendido entre 1785 y 1833.

Según el censo de Floridablanca de 1787 era jurisdicción y señorío, siendo su titular el Duque de Frías.

De acuerdo con la información facilitada por el párroco de Guadilla para el Diccionario Geográfico de España, S. XVIII (1796),5 ese lugar era cabeza de Partido y de Señorío. Era también cabeza de la Vicaría de Campos.

En el censo de 1842 tenía 51 hogares y 191 vecinos.

Entre el censo de 1981 y el anterior desaparece como municipio, integrándose en el de Sotresgudo.

 

Prehistoria

En Guadilla la prehistoria es larga; porque si los romanos o los godos y más tarde los árabes se acercaron a estos lugares, no tuvieron a bien dejar constancia de ello, habida cuenta de que la cercana y casi inexpugnable Amaya tuvo para aquellos conquistadores un interés mucho mayor que los campos ondulados de la incipiente meseta castellana.

Pero el “bubillo inquieto” tiene interés en hacer ver que los cuatro manantiales que dan vida al arroyo madre bien pudieron ser apreciados desde tiempos remotos como lugar tranquilo para un rudimentario asentamiento humano. Cuando menos, queda perplejo por el hecho  y no sabe cómo explicar el hallazgo en el centro del pueblo de unas “exhalaciones”, que llaman los del lugar y que para los entendidos no son sino hachas o azuelas de piedra pulimentada correspondientes a los tiempos del Neolítico. Tampoco entiende por qué en el alto de la Arnátila , a tres kilómetros del pueblo, se ha encontrado una punta de flecha de la Edad del Bronce, restos humanos y pequeñas piedras ajenas al lugar.

Si hubo, pues, asentamiento prerromano, éste debió pertenecer a las denominadas tribus de los turmogos o turmódigos, que tenían en la antigua Segisama – hoy Sasamón – su centro de influencia regional. Se sabe que estas gentes eran tribus ganaderas y agrícolas, presas fáciles de los vecinos cántabros en las razias frecuentes de las que eran objeto, merced precisamente a su ocupación agrícola y ganadera.

Monumentos y lugares de interés

  • Iglesia de la Santa Cruz, s. XIII-XVI: estilo gótico, tres naves. Cabecera poligonal. Torre adosada a los pies, con escalera de caracol adosada al lateral. La nave mayor se cubre con bóvedas de ladrillo del XVIII, mientras la cabecera, ochavada, mantiene las crucerías originales del primer gótico. Atrio con cerca. En el interior hay una pila bautismal románica. El retablo mayor de 1686 lo realizó Francisco Albo. A ambos lados del altar, hay dos frescos pintados por Bernardino Moradillo.

  • Ermita de la Virgen de Villamar, s. XVI: estilo gótico tardío. Una nave con cuatro tramos marcados con contrafuertes. Cabecera cuadrada. Espadaña de aire gótico a los pies. Ventana románica popular en cabecera. Portada lateral con arco de medio punto. Coro, restaurado en 2013. Se cree que pudo construirse donde se emplazó el desaparecido Villamar. La ermita preside el vallecillo de Villamar.

  • Casona, s. XVIII: construida en piedra de mampostería en los muros y de sillería en el arco de entrada y las ventanas. Planta rectangular con tejado a cuatro aguas y dos alturas. Fachada principal con arco de medio punto.
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    Fuente y Pilón de Antanilla de 1705, con abrevadero y lavadero.
  • Dintel en puerta con múltiples escudos labrados de dos tipos. Posible fragmento de tumba medieval. Los escudos podrían pertenecer a los apellidos Sandoval y Gómez.
  • Iglesia de San Andrés, desaparecida. Su existencia anterior estuvo señalada por una estela colocada en 1745, la cual, a su vez, desapareció.